La paz que estás buscando no está en los kilos que quieres perder.

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Hace algunas semanas alguien me llamo ‘gordofóbico’ por haberme sometido a un tratamiento de perdida de peso, la verdad de momento me sentí incomodo, no podía creer que alguien me estuviera diciendo eso cuando llevaba mucho tiempo proclamándome en contra de la gordofobia, después noté que esta queja era más proyectiva y que no tenía tanto que ver conmigo, intente argumentar con una explicación sobre mi proceso, sobre cómo había llegado a este lugar y como en ese momento no consideraba que la perdida de peso fuera el mayor mérito en mi vida a lo que recibí una burla. Después de eso deje de argumentar y me despedí. La persona que me dijo esto es un activista del cuerpo diverso y no me sorprende que me hablará de esa manera, tampoco que me juzgara así porque me ví, me ví hace muchos años enojado por las decisiones que otros tomaban sobre sus cuerpos, incluso un amigo de aquel entonces fue mi blanco de las mismas burlas. Todo lo que me dijeron a mi yo ya se lo había dicho a alguien, por eso sé que era proyectivo, estaba resignado a que mi destino era ser como era en ese entonces.

El proceso de ‘perdida de peso’ que vemos en los demás no siempre es desde la gordofobia o desde el odio, cada persona tiene su propia historia, pero algo de lo que estoy seguro es que ‘perder kilos’ no es la cima del éxito, tampoco es encontrar la paz, mucho tiempo argumenté sobre el miedo que tenía de bajar de peso y no encontrar nada al final de ese camino, ahora les digo que lo que encontré fue a mi, fue a alguien que había sido lastimado durante mucho tiempo por sus propios prejuicios y que todo eso se había visto reflejado en compulsiones que me llevaron al límite de mi gordura; comer en exceso, comer a deshoras, comer (me) mis emociones, comer hasta reventar y después dormir, comer por enojo, por frustración, comer, comer y comer. Por eso lo que encontré al cambiar mi relación con la comida y mis emociones fue a mi, evidentemente ese camino no lo recorrí solo, pero fue muy emocionante caminar conmigo y vencer mis propias barreras para descubrir que no solamente soy el número que índica la bascula.

Pero ya entendí que ese es mi proceso y no tiene que hacerle sentido a todos, tristemente las expresiones más gordofóbicas que he recibido son de gente gorda, les he dado la vuelta porque veo su enojo y molestia que no es más que un grito desesperado de -no sé que hacer con mi gordura así que me voy a enojar contigo- yo no estoy ni cerquita de lo que sería un cuerpo normado, tengo 20 kilos de sobrepeso si nos ponemos estrictos. Pero definitivamente quiero seguir contando esta historia para decirte que LA PAZ QUE ESTÁS BUSCANDO NO ESTÁ EN LOS KILOS QUE QUIERES PERDER. Encuentra las razones por las cuales has creído eso y rompe esas barreras, encuéntrate contigo quizá necesitas más eso que descargar tu enojo en los kilos que ha perdido alguien más o en las decisiones que otros toman sobre sus cuerpos.

Hoy se cumple en año de la primera base de mi proceso de reconciliarme con la comida, mis emociones y por consecuencia perder peso. Hace un año cumplí una primera meta, superé la expectativa del tratamiento en el indicador numérico de la bascula pero como ya les había dicho eso no fue lo IMPORTANTE, ese número de la bascula solo es un indicador, lo importante fue el camino, cosas como hacer una rutina para que posterior se convirtiera en un hábito, hacer ejercicio pensando en mi bienestar, hacerme fotos, elegir no comerme cada emoción negativa que sentía, elegir no comer por estar feliz, elegir alimentos sanos para mi en ese momento, escuchar mi estomago, comer lentamente para degustar, comer y saborear, hablar de mis emociones, aprender a decir sí, aprender a decir no, vincularme afectivamente, ser responsable de mis decisiones, aprender escuchar, tomar mis vitaminas, comer a tiempo, comer en horarios, elegir alimentos que me hacen bien, respirar profundo, llorar por la pérdida (material de otra nota) llora por el miedo, enfrentarme a las burlas, aprender del rechazo (porque ahora me rechazaron por perder peso ehhh!).

Me quedo con eso, con el proceso, me quedo conmigo.

Xo.
A.

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