Busca alguien que te quiera

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Te recomiendo leer esta nota mientras escuchas esta canción: Good thing – Kehlani

Todos hemos lidiado con el rechazo de diferentes maneras; de los amigos, de los papás, de los hermanos, primos, de ciertos grupos religiosos, de todos. Y de alguna manera todos hemos aprendido a lidiar con eso, no siempre logramos hacerlo de la mejor manera pero TODOS hemos estado ahí, últimamente he pensado que el rechazo mas fuerte al que nos enfrentamos es al del amor no correspondido, ese además de ser bastante doloroso es el que más nos mueve pero también todos hemos estado en ambos lados, por ejemplo cuando alguien te busca y te busca y argumenta que te quiere pero por mas que lo intentas no logras sentir lo mismo que esa persona y en contraparte cuando tu sientes lo mismo que alguien más y definitivamente ese ser no logra conectar contigo y no siente lo mismo, fuerte ¿no?

Durante algunas semanas me ha retumbado una frase que mi mamá dice mucho; ‘intenta querer a quien te quiere o deberías buscar a alguien que te quiera’ rebuscando un poco más entiendo que lo que me quiere decir es que alguien que esté dispuesto a quererme o amarme difícilmente me traicionará o me lastimara, mentira, la gente que más amas es la que mas te lastima, pero eso es otra historia. Tratando de entender aun más me parece que lo quiere decirme es que si encuentro un equilibrio con alguien que esté dispuesto a amarme y quererme probablemente el amor mutuo sea más llevadero, placentero y estemos felices. Esto me hace mucho sentido, pero en algún punto me suena más complicado que la primera versión, esa en la que solo construyes el amor y ‘echas suertes’ sobre alguien que podría quererte (?) o podrían quererse.

Las relaciones de cualquier tipo son complejas, nadie tiene la verdad absoluta y todos estamos aprendiendo constantemente, más ahora que los discursos sobre el amor han cambiado, nos deconstruimos para aprender nuevas formas, para aprender nuevos lenguajes del amor y sobre eso nos relacionamos. Este año ha sido medio complicado para mi en esos temas, siento que recibo mucho amor pero a la vez no lo veo, y siento que quiero dar mucho pero a veces elijo mal a quien darle amor, habló de cualquier tipo de amor o afecto; desde el más simple que puede ser el de la familia hasta el mas complejo como a posibles amores. 

Este finde tuve la oportunidad de hacer un viaje cerca de la naturaleza, pude escuchar el rio, el aire, las hojas caer, ese momento en el que tu cabeza está en blanco y solo puedes lidiar con el sonido del silencio y entonces reflexionas ¿es esta la vida que elegí, es este el amor que elegí, estoy caminado en la dirección correcta? Concretamente pensaba en Juan, la primera vez que me topé con él fue en un curso online, recuerdo ver su cara en los cuadritos de la pantalla siempre poniendo atención, no era del tipo de los que suele gustarme, pero la vida ha cambiado en este tiempo y me he dado la oportunidad de ver la belleza de las personas antes que poner mis prejuicios, he aquí el error, creer que por ver eso, él se iba a fijar en mi. Porque así fue como estuve idealizando durante meses, haciéndome a la idea de que me gustaba tanto como para pedirle una oportunidad. Construí una idea de amor sobre alguien que realmente no conocía, vaya me enamoré de alguien solo por lo que me mostraba en los intercambios de palabras o a través de sus redes sociales. 

¡Ay no, que absurdo! ¿Por qué me siguen pasando estas cosas en pleno 2021? Porque el amor es así, la vida es así, uno nomás siente. Así fueron las semanas hasta que le dije -me gustas mucho- su respuesta redundo en -no sé que decir- ¡No tienes que decir nada! O sea si no te sientes así por mi, NO PASA NADA.  Me di un respiro, tenía buenas intenciones con Juan, pero las buenas intenciones no sirven para nada tampoco, cada persona es compleja y yo sabía que él no se iba a dejar querer solo porque se lo estaba ofreciendo. Pasaron más semanas; solo nos caemos bien.

Por fin se dió la oportunidad de vernos, de estar juntos, de pasar un rato juntos, porque lejos de no ser ‘dates’ somos amigos, por lo menos somos un poco más cercanos que hace un año, así que todo bien. El día de la convivencia circunstancialmente nos besamos, estuvo bien, pero conforme lo veía tridimensionalmente dudaba si me gustabas o si solamente estaba queriéndolo o quizá me había convencido de que me gustaba, ay no sé, ya no le busqué más, solo lo veía y me parecía hermoso, me gusta(ba) mucho, pero yo no a él, o al menos no me lo hacía saber y pues está medio culero no saber si le gustas o le atraes a alguien porque no hay manera de que camines hacía ningún lado, bueno sí, hacía el precipicio. JAJAJAJA OK, estoy exagerando. 

Pasaron los días y pensé intentar de nuevo, aquí voy -me gustas mucho, todo tú estás precioso- le escribí. ¿Ubicas cuando alguien te batea pero no quiere ser mala onda contigo, pero al final sí lo es porque no hay una manera bonita de decir algo feo?, la respuesta fue algo así, -es cierto, tenemos eso pendiente, hay que platicarlo, pero luego porque tengo sueño y mañana tengo que levantarme temprano- sí, ahí estaba yo como menso esperando una respuesta, una señal, algo, -seguro, cuando se pueda, cuídate- 

Volviendo a la naturaleza, mientras iba camino allá pensaba, ¿realmente necesito una respuesta a todo esto? ¡Meh! Mi último tuit donde decidí dar por cerrado eso. No, no la necesito, se nos dice intensos cuando obligamos a las persona a hablar sobre un tema, cuando decimos que queremos una respuesta o cuando decimos que queremos que alguien nos de feedback, no, no lo necesitamos. Lo que a veces quisiéramos es que todos fuéramos emocionalmente responsables y pudiéramos decirle a alguien que no nos interesa, sin herirlo. Dejar que el otro resuelva su vida de la forma que mejor le parezca. Pero esta practica viene de ti, de un ejercicio personal y no podemos obligar a nadie a que lo haga. Lo que sí podemos hacer es estar listos para el rechazo, saber que cuando alguien no te quiere o no le gustas no tiene que ver contigo, sino con lo que el otro sientes y es justo que cada quien sea responsable de sus decisiones, en todo caso lo que a ti te queda es recoger tus cosas y mantenerte a salvo.

Entonces, por suerte, gracias al tiempo, a la experiencia o al ejercicio del bienestar emocional puedo cerrar este capitulo diciendo, Juan está hermoso, me gusta, me gustaría quererlo, pero no es para mi, porque si lo fuera la vida pondría todo para que sucediera, si lo fuera él también lo querría y haría algo por que pasará. Pero no, recuerdo que el día que nos vimos entre la charla comentó algo de un ‘ex’ o de alguien con quien salía, un par de expresiones sobre el tipo de hombres que le gustan, en una de esas pensé -claro, por eso no te gusto, porque no soy tu tipo- y eso está bien, ahí estaba la señal que estaba buscando, no soy tu tipo; puedo vivir con eso.

Busca alguien que te quiera, dice mi mamá. 

A.

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